Quaresma XIX

Isto não é lá muito bonito dizer-se, mas a verdade é que já estou fartinho desta coisa de só enfiar práqui coisas que outros escreveram, e ainda vamos a meio da liturgia. Acho que se tivesse assentado na vida como xintoísta com uma loja de sumos afrodisíacos no Sri lanka nunca teria de passar por esta grande porra da penitência. Foi galo, mas pronto, adiante, vai-se vivendo a abstinência celebrando por vezes aqueles que pouco a praticaram, vejam só esta moça...

«A pesar de que aprovechaba todas las ocasiones que se cruzaban en el camino, durante un año estuve totalmente obsesionada por aquel extraño personaje llamado Samuel Beckett. (...) Era un irlandés alto y desgarbado de treinta años, con enormes ojos verdes que nunca te miraban directamente. Llevaba gafas y siempre parecía estar en las nubes, solucionando algún problema intelectual; hablaba muy poco y nunca decía estupideces. Era excesivamente cortés y bastante antipático.(..)
Los trece meses que estuve enamorada de él, recuerdo aquellos días con gran emoción(...) estaba muy influenciado por Joyce, pero tenia ciertas ideas extrañas y morbosas bastante originales y un sentido del humor fantástico y sardónico.
Lo que más me gustó de nuestra aventura era que nunca sabía qué hora del día o de la noche iba a aparecer.(...)
Le hice leer ‘Oblomov’ y, naturalmente, él también vio la similitud con aquel personaje extraño e inactivo que al final de su vida ya ni siquiera tiene fuerzas para salir de la cama.
Mantener una conversación con Beckett era una heroicidad. No solía estar muy animado y hacían falta muchas horas y muchas copas para sacarle de su estatismo silencioso.(...) Tenía poca vitalidad y siempre optaba por las soluciones más fáciles. (...) no sabía escoger sitios con gracia y su educación protestante siempre le hacia descartar las cosas agradables de la vida»
Mas como ela não era de muitas intrigas:« le dije que me veía obligada a tener muchos amantes para poder conservarle como amigo y le reproché que fuera el causante de mi doble vida.» Por estas alturas já andava enrolada com o Tanguy; entre outros, claro.

... a Peggy Guggenheim, nas suas memórias ‘Out of this century’ (tradução em espanhol pela ed Parsifal, 1990, pgs 178 e sgs). Concluindo, ( para dar ideia de que alguma coisa foi iniciada) e apesar de parecer contraditório com os títulos dos posts, isto está a tornar-se um autêntico blog-de-encher-chouriços. Até pode ser que alguma marca de charcutaria fina se interesse por isto lá pela Pascoela.

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